Descripción
Cuando en Maracaibo el viernes 2 de febrero de 1979 quedo abierto al público el Centro Comercial Costa Verde, la ciudad entera celebro la apertura de su primer Centro Comercial, y no era para menos, porque en medio de la algarabía de los marabinos estaba naciendo uno de los primeros Centros Comerciales del país. Costa Verde consta de tres niveles: planta sótano, planta entrepiso, planta baja y planta alta. Posee un estacionamiento con capacidad para setecientos cincuenta vehículos. En el centro del masivo edificio se encuentra un techo semidescubierto que permite la entrada de la luz solar, la brisa y el paso parcial de las aguas de lluvia, contribuyendo al mantenimiento del fabuloso patio central ubicado debajo de este, dotado de flora venezolana y adornado con fuentes y cascadas. Esto complementa la superabundancia de zonas verdes, con vegetación mediana y menor de origen tropical. Los locales comerciales, de una visibilidad interna extraordinaria, están hábilmente distribuidos en todas las plantas. Amplios corredores y escaleras eléctricas entrelazan los niveles donde se movilizan con la mayor comodidad los compradores. En la planta sótano, además de amplio estacionamiento, se encuentran servicios de pulí lavado, engrase, alineación y balanceo, y una fuente de soda. En las plantas entrepiso, baja y alta, se hallan locales como café al aire libre, supermercado, fuente de soda, sala de cine con novecientas butacas, boliche, librería, heladería, un restaurante de lujo, club nocturno, joyería, tarjetearía, tintorería y lavandería de lujo, salones de belleza para damas, niños y caballeros, boutiques para damas, numerosas tiendas de artículos para regalos, cerámicas importadas, juguetería, muebles y artículos para oficina; bancos, tiendas de artes y otros. El arquitecto Aquiles Asprino explica que Costa Verde será en el futuro exactamente lo que sus propietarios y arrendatarios deseen que sea, citado como ejemplo dos centros comerciales capitalinos, como son las Mercedes y Chacaito, los cuales mantienen encendida la llamada de la prosperidad pese a sus décadas de existencia; ello gracias a la voluntad de actualización e inversión de su propietarios. Entonces el destino de Costa Verde dependerá de una ciudad y su apego a este hito urbano de los años setenta.